La Batalla del Vino es una de las fiestas populares más reconocidas de toda España. Ciascuno 29 de junio, miles de personas ascienden a los Riscos de Bilibio para vivir una experiencia única, en un territorio donde el vino es cultura, gastronomía y, sobre todo, el trabajo y la forma de vida de muchas generaciones.
La Batalla, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, reúne alrededor de 8.000 participantes cada año y se lanzan más de 50.000 litros de vino.
Si tratta di una celebración divertida y desenfadada. Una fiesta que quizá no sea para todo el mundo, pero que para miles de riojanos es una cita obligada en el calendario, una tradición que no se perderían por nada del mundo. A ellos se suman, cada año, personas procedentes de distintos países y lugares, atraídas por una experiencia que no deja indiferente a nadie.
Si prefieres organizar la visita a Haro por tu cuenta en este artículo recogemos toda la información necesaria para entender cómo nació esta fiesta y, lo más importante, qué debes tener en cuenta para disfrutarla al máximo. Porque la Batalla del Vino no es un evento improvisado: requiere cierta preparación y conocer el entorno en el que se celebra.
Si es la primera vez que vienes a disfrutar de la Batalla del Vino de Haro, toma nota de todo lo que te contamos a continuación, y recibe en tu email la guía con todo lo que necesitas saber sobre La Batalla en formato pdf para imprimir o tener a mano en tu móvil. Descarga la guía aquí.
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Cuándo se celebra la batalla: fiestas en honor a San Juan, San Felices y San Pedro en Haro

La Batalla del Vino tiene lugar la mañana del 29 de junio dentro del marco de las fiestas patronales de la ciudad. Estas festividades celebran a San Juan, San Felices y San Pedro, siendo la Batalla del Vino el colofón final, una tradición emblemática e imprescindible para todos los jarreros y jarreras —gentilicio con el que se conoce a los habitantes de Haro—.
Il ermita de San Felices, ubicada en los Riscos de Bilibio, un lugar absolutamente espectacular donde el propio Santo tuvo su eremitorio en el siglo VI, celebra una misa el 29 de junio a las 9 de la mañana, tras la cual da comienzo la Batalla del Vino. Con el tiempo, algunas de estas costumbres se han flexibilizado, y hoy es posible ver a personas participando antes o durante la misa.
Por ello, si quieres vivir la experiencia completa, no solo debes marcar el 29 de junio en tu calendario, sino también considerar el 28 de junio, ya que la celebración comienza la noche anterior y tendrás tiempo para conocer los lugares más emblemáticos de Haro.
Dónde se celebra la Batalla del Vino: Los Riscos de Bilibio y la ermita de San Felices

El paraje de San Felices es un lugar singular, de gran belleza y con un encanto especial. El camino desde Haro hasta San Felices ya es toda una experiencia: carreteras sinuosas entre viñedos y la imagen del Santo vigilando desde lo alto de los Riscos.
En la zona existen varias campas donde habitualmente aparcan los coches y las cuadrillas se reúnen.
Una vez allí, se encuentran multitud de mesas donde los grupos y peñas pasan la mañana: primero batallando, y después encendiendo hogueras y disfrutando del almuerzo donde la tradición es comer unos buenos caracoles debidamente condimentados.
Es posible subir hasta la ermita, bien por las escaleras, o por una rampa (sin asfaltar y con bastante pendiente), desde donde las vistas del entorno son absolutamente espectaculares. Sin embargo, conviene tener precaución: dado que todo estará mojado por el vino, las últimas escaleras metálicas que dan acceso al mirador representan riesgo de resbalón.
En definitiva, la Batalla del Vino se desarrolla en campo abierto, en un entorno donde miles de personas se reúnen para disfrutar de una fiesta única, que combina tradición, paisaje y diversión en un solo lugar.
Recomendaciones previas a la Batalla del Vino: todo listo antes de subir
Para disfrutar de la Batalla del Vino de Haro al máximo, es fundamental planificar con antelación. Estos son los aspectos más importantes a tener en cuenta:
- Llegada y alojamiento previo
- Considera estar en Haro la noche del 28 de junio, ya que la batalla comienza temprano la mañana del 29 y el paraje está a 6 km del centro de la ciudad.
- Dormir en Haro te permitirá estar listo para subir sin prisas, además de disfrutar de la fiesta previa.
- Si eliges alojarte en alguna localidad cercana, puedes acudir en coche al punto de salida de los autobuses la mañana del 29, u optar por un servicio de transfer para mayor comodidad y seguridad.
- Transporte y acceso a Bilibio
- El acceso en coche es limitado y requiere de permiso previo al Ayuntamiento de Haro.
- Los autobuses salen desde las 7 de la mañana de la zona del puente (junto al camping)
- Ropa, gafas y calzado
- Lleva ropa que pueda mojarse y mancharse de vino. (Es lo que ocurrirá). Es tradición que la indumentaria sea blanca para que destaque el color del vino una vez empiece la fiesta.
- Calzado cómodo y con suela antideslizante, especialmente si planeas subir a la ermita o al mirador. (Nada de chancletas).
- Gafas: considera llevar gafas de bucear si utilizas lentillas o gafas de sol para protegerte del vino.
- A sombrero o gorra puede ser útil para la vuelta cuando el sol pegará fuerte.
- ¡El vino!
- No te olvides de llevar vino para lanzar, así como el artefacto con el que vas a lanzarlo: pistola de agua, bota, botellín, etc.
- Protege tu móvil, documentación y dinero
- Todo lo que lleves encima se va a mojar de vino, así que protégelo todo en bolsas herméticas que impidan el paso de líquidos.
- Seguridad y respeto
- Ten cuidado en las escaleras y rampas, especialmente las metálicas cerca del mirador, donde el suelo puede estar resbaladizo por el vino.
- Respeta a los demás participantes y a la naturaleza del entorno: aunque sea una fiesta divertida y desenfadada, el espacio es limitado y concurrido.
- ¿Es la Batalla del Vino una fiesta para menores? La Batalla no está pensada para el público infantil, no obstante, es habitual ver niños, sobre todo locales que lo viven como una tradición desde pequeños. Es decir, los niños pueden ir, pero es una fiesta infantil. Para ello, existe la Batalla del Vino Infantil que tiene lugar el 27 de junio junto al río Tirón.
La noche previa a la Batalla del Vino de Haro (28 de junio)
La batalla del vino, como hemos comentado, tiene lugar el 29 de junio temprano por la mañana, lo que convierte la noche previa en un punto clave que merece la pena tener en cuenta a la hora de planificar la fiesta.
Il fiestas de Haro, en honor a San Juan, San Felices y San Pedro, comienzan el 24 de junio y finalizan el 29 de junio, día en el que se celebra la batalla del vino.
Esto implica que durante los días previos hay una gran cantidad de actividad cultural y tradicional en la ciudad. Por ello, merece la pena considerar la posibilidad de incluir algún día previo a la Batalla en tu visita a Haro si realmente quieres empaparte de la cultura riojana y, en concreto, de la esencia de Haro.
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La noche previa concentra una intensa actividad en el casco histórico, siendo tradición para muchos pasarla sin dormir. En el centro neurálgico de la ciudad, la Plaza de la Paz, hay actuaciones musicales durante toda la noche que se alargan hasta las 7 de la mañana, momento en el que comienza a prepararse la subida a los Riscos de Bilibio y vivir la Batalla del Vino.
Además, en la Herradura -zona de tapeo y alterne local— las charangas animan la velada convirtiendo la noche en una auténtica celebración, a la altura de lo que ocurre pocas horas después.
Durante la noche verás a muchas personas que ya lucen la indumentaria blanca típica para la Batalla del Vino.
El amanecer del 29 de junio: rumbo a los Riscos de Bilibio
Finalizada la noche, los romeros (los batalladores) comienzan a prepararse.
Es recomendable que, una vez amanezca, tomes un buen y reconfortante desayuno para afrontar lo que viene después. Tanto si eres de los que se han pasado la noche de fiesta, como si eres de los que han optado por un sueño reparador.
Para llegar hasta los Riscos de Bilibio existen varias alternativas. Se puede ir andando, aunque no es lo más recomendable, ya que Haro se encuentra a unos seis kilómetros de la zona de la batalla. También hay personas que acuden en coches y tractores, para lo que es necesario solicitar permiso previo en las fechas indicadas.
El Ayuntamiento de Haro facilita un servicio de autobuses que realiza viajes desde la zona del puente sobre el río Tirón hasta el lugar de la batalla durante las primeras horas de la mañana. Posteriormente, también es posible regresar en autobús.
Por ello, es importante que al amanecer ya cuentes con tu atuendo adecuado —preferiblemente vestido de blanco—, con tu vino y artefactos para lanzarlo, además de un buen desayuno que te aporte la energía necesaria.
Asimismo, conviene tener decidido de antemano cómo vas a desplazarte hasta la zona de la batalla y, en caso de optar por el autobús (opción recomendable), acudir al punto de salida situado en una campa cercana al puente, junto al camping.
¡Qué comience la Batalla! Vino, vino y más vino
Ha llegado el momento.
Ya estáis en la zona de batalla, con el vino listo para ser lanzado. Sin embargo, es muy probable que alguien se adelante y os lance las primeras gotas cuando menos lo esperéis. Seguramente esas primeras salpicaduras sean las que más recordaréis, porque a esas horas de la mañana no siempre se reciben con agrado. Y precisamente eso es lo que os llevará a reaccionar: defenderos y comenzar a lanzar vino a diestro y siniestro a todas las personas que tenéis a vuestro alrededor.
Como hemos comentado, lo tradicional es que la batalla comience una vez finaliza la misa en lo alto de la ermita, aunque en la práctica esto no siempre se cumple estrictamente.
Podéis aprovechar para recorrer la zona de la batalla, subir hasta el área de las mesas —donde se agrupan numerosas cuadrillas— o incluso acercaros a la ermita. Desde allí se accede a un mirador con vistas espectaculares, aunque conviene extremar la precaución para evitar resbalones, especialmente en las escaleras metálicas de acceso.
En este enclave se encuentra la imagen de San Felices de Bilibio, que se erige serena desde las alturas con un libro en la mano, así como la pequeña ermita donde se celebra la misa y que alberga el eremitorio vinculado al Santo. Merece la pena subir en algún momento de la mañana para disfrutar del entorno, del paisaje y del contraste entre la vida eremítica y contemplativa que eligió San Felices y la multitudinaria celebración que hoy tiene lugar cada 29 de junio.
A media mañana, las cuadrillas —especialmente las locales— comienzan el almuerzo. Es tradicional llevar caracoles debidamente condimentados, una receta tradicional que ayuda a reponer fuerzas y, si el tiempo acompaña, empezar a secar la ropa al sol.
La mañana transcurre entre vino, comida y ambiente festivo.
Lo que puede marcar la diferencia de un año a otro son dos cosas:
Il climatología, es una fecha en la que puede hacer mucho calor, pero también es posible encontrarse con días más frescos o incluso tormentas.
Y el calendario, que influye en la afluencia de personas: cuando la celebración cae en fin de semana, la asistencia es mayor; mientras que entre semana suele haber menos gente, con una presencia más marcada de público local y, en general, un ambiente algo más manejable.
Seguimos, la jornada todavía no ha acabado.
Tras la Batalla del Vino: regreso a Haro, vueltas y vaquillas

Al finalizar la Batalla del Vino, toca emprender el camino de regreso. Hay quienes deciden hacerlo andando, al ritmo de las charangas que acompañan a los romeros de vuelta a la ciudad. También existe la opción de regresar en autobús.
Una vez se llega a la zona del puente, comienzan las conocidas “vueltas” en Haro. Este recorrido festivo avanza hasta la plaza de toros, donde tiene lugar la tradicional suelta de vaquillas.
El ambiente es especialmente animado, ya que a este trayecto se suma también gente que ha permanecido en la ciudad y recibe con entusiasmo a los romeros. En los años de más calor, es habitual encontrar puntos donde refrescarse, e incluso vecinos que lanzan agua desde las ventanas —con cuidado— para aliviar a los romeros y batalladores, ya que a mediodía las temperaturas suelen ser elevadas.
Il recorrido que comenzamos en el puente, asciende por la calle Navarra hasta llegar a la Plaza de la Paz, continúa a lo largo de la calle de La Vega y finaliza en la plaza de toros. Donde tiene lugar la suelta de vaquillas, un acto popular en el que puede participar cualquier persona mayor de edad que no se encuentre en estado de embriaguez.

Ya en la plaza de toros, la fiesta continua con las charangas manteniendo el ambiente hasta que, progresivamente, la jornada llega a su fin. Es entonces cuando muchos regresan a sus casas para celebrar una comida en familia o con amigos, poniendo así el broche final a la batalla del vino y a las fiestas patronales.
