Yuso Cantoral

#7 Monasterios Medievales de La Rioja llenos de historia, patrimonio y misticismo

La Rioja ha estado habitada desde tiempos inmemoriales, y cada época ha dejado huella en nuestra tierra.

En este post puedes descubrir una parte importante de la riqueza patrimonial y cultural de La Rioja a través de 7 de sus monasterios más impresionantes.

Un monasterio no es solo un edificio, es un lugar sagrado que por alguna razón fue elegido para levantar el majestuoso templo que podemos observar hoy.

Los monasterios son historia, lugares estratégicos de guerra, sabiduría y misticismo, que sin el impulso de sus fundadores no se hubieran podido llevar a cabo, y ese derroche de recursos, a veces, tan inefable, solo puede entenderse desde la parte más espiritual del ser humano.

#1 Monasterio de Valvanera la Patrona de La Rioja

El Monasterio de Valvanera se encuentra enclavado en plena naturaleza a una altura de 1000 metros sobre el nivel del mar. Siendo Valvanera la Patrona de La Rioja.

La historia de su fundación está relatada en la Historia Latina, escrita en 1419 por Rodrigo de Castroviejo (Abad de Valvanera), como traducción de un texto en latín del siglo XII escrito probablemente por Gonzalo de Berceo.

Cuenta que el ladrón Nuño Oñez, oyendo el rezo de la que iba a ser su víctima, se arrepintió de sus crímenes, encomendándose a la Virgen María.

Un día durante sus oraciones se le apareció un ángel, indicándole que fuera al valle de Valvanera en busca de un roble que sobresaliese de los demás, de cuyo pie brotaba una fuente y que contenía varios enjambres de abejas, donde encontraría una imagen de la Virgen María. Acudió a dicho lugar con el clérigo Domingo de Brieva y encontraron la imagen. Entre los dos la trasladaron a una cueva próxima situada en un peñasco, dónde construirían el primer eremitorio, situado en la actual ermita neoclásica del Santo Cristo para dar culto a la Virgen.”

Con este hallazgo se daría origen al Monasterio de Valvanera, ya que en torno a la imagen se reunirían un grupo de ermitaños que con el tiempo fueron adoptando una vida regular inspirada en la Regla de San Benito, siendo el primer Abad del Monasterio Don Sancho en el 990.

Monasterio de Valvanera La Rioja

La primera iglesia visigótica se construiría en el siglo X con la llegada de los primeros ermitaños, esta sería sucedida por otra prerrománica consagrada en 1073. Y tras esta se construyó una iglesia románica. La actual es del gótico tardío, de finales del siglo XIV.

Durante todo el siglo XVI se realizaron numerosas reformas sobre el edificio del claustro, construyendo una cámara abacial, las escaleras de acceso, la biblioteca, el refectorio y nuevas celdas, entre otras.

En el siglo XVII, se construyeron la nueva portería, las nuevas cocinas, y uno de los elementos más característicos del monasterio, la galería porticada de la fachada sur.

La portada de la fachada sur, y actual acceso a la hospedería, se realizó en la reforma de 1763.

Sin embargo, entre los años 1835 y 1883 el monasterio estuvo abandonado como consecuencia de la desamortización de Mendizábal.

Desde el Monasterio de Valvanera sale una bonita ruta circular de 4.5km asequible para todos los públicos para disfrutar de la naturaleza del entorno.

Como curiosidad señalar que cada año el último sábado de abril se realiza La Valvanerada una marcha que sale desde Logroño a las 20h y recorre los 63,2 km que separan la ciudad del Monasterio.

#2 Monasterios de Suso y Yuso la cuna del castellano

Los Monasterios de Suso y Yuso fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO el en 1997, por razones históricas, artísticas, religiosas, lingüísticas y literarias.

El Monasterio de Suso es el más antiguo de los dos construido a finales del siglo VI a partir de la cueva donde murió el eremita San Millán en el 574.

Fue en este monasterio donde un monje escribió las Glosas Emilianenses, anotaciones aclaratorias en los márgenes de las páginas escritas en latín. Estas anotaciones estaban escritas en lengua romance y también aparecen las primeras anotaciones escritas en euskera, por lo que se considera cuna del castellano y del euskera.

También habitó en este monasterio Gonzalo de Berceo, primer poeta de nombre conocido en castellano.

Se puede hacer referencia a tres etapas en la construcción del Monasterio de Suso:

Una primera etapa de Cenobio Visigodo del cual se conservan los muros y varios arcos. Una segunda etapa mozárabe de la primera mitad del siglo X a la cual corresponde la galería de entrada y la nave principal de la iglesia de estilo califal y arcos de herradura. Y una tercera etapa de ampliación románica con motivo de la santificación de San Millán en 1030.

En el “portaliello” del Monasterio de Suso también se encuentran los sarcófagos de los siete infantes de Lara.

Por su parte el Monasterio de Yuso de mayores dimensiones fue mandado construir en el año 1053 por el Rey García Sánchez III de Navarra “el de Nájera”.

La historia de su fundación va unida a la leyenda que cuenta que cuando muere Millán, sus discípulos lo entierran en su cueva, y alrededor de ella se va formando el Monasterio de Suso. Sin embargo, el rey navarro García III quiso llevar a su recién fundado Monasterio de Santa María La Real los restos mortales del Santo. Así, el 29 de mayo de 1053 colocaron los restos del Santo en una carreta tirada por bueyes e iniciaron el viaje, dejando desolados a los monjes que allí habitaban. No obstante, cuando llegaron al llano, los bueyes se detuvieron y no quisieron volver a andar. El rey y toda la comitiva interpretaron aquello como un milagro, que San Millán estaba imponiendo su voluntad de ser enterrado de nuevo allí. Fue entonces cuando el rey mandó construir el nuevo monasterio, al que se llamó Yuso (abajo), en contraposición con el de arriba (Suso).”

El Monasterio de Yuso cuenta con una de las mejores bibliotecas de la España monasterial a la que se suman la colección de hasta 30 cantorales que pesan entre 40 y 60kg cada uno, así como importantes códices.

Como curiosidad cabe destacar que cada comienzo de primavera y de otoño, en torno al 21 de marzo y septiembre, tiene lugar el equinoccio. Es el mejor momento para fijar los puntos cardinales. Más o menos a las seis y cuarto de la tarde en el monasterio de Yuso el rayo de luz entra por el rosetón de la parte trasera de la iglesia, pasa por el círculo que corona el trascoro y da en el centro geométrico de la iglesia. Marca así la perfecta orientación de la cabecera hacia el este.

#3 Monasterio de Santa María La Real | Reino de Nájera

Santa María La Real

A nivel histórico, el Monasterio de Santa María La Real de Nájera es, junto con los monasterios de Yuso y Suso de San Millán de la Cogolla, el más importante de toda la región puesto que Nájera fue la capital del Reino de Nájera entre los años 923 y 1076. Siendo la cuna de los Reinos de Navarra, Aragón y Castilla.

En 1044 el Rey de Navarra García Sánchez III cazando en cetrería encontró una pequeña capilla con la Virgen junto a un ramo de azucenas, una lampara y una campana. Debido a los triunfos en guerras sucesivas manda construir el templo primitivo a la Virgen de la Cueva que inaugura en 1052.”

El templo actual fue construido entre 1422 y 1453 de estilo gótico florido.

El claustro de los caballeros se construyó entre los años 1517 y 1528 y cuenta con 24 arcos. En 1578 se construyó sobre este un claustro superior.

La lista de personajes históricos enterrados en el monasterio supera la treintena pertenecientes en su mayoría a la realeza. Encontramos en el monasterio el Panteón Real con los sepulcros de los reyes de Nájera-Pamplona, el Panteón de los infantes y el Panteón de los duques de Nájera.

#4 Monasterio de Nuestra Señora de Vico en Arnedo

A 4 km de la localidad riojana de Arnedo se encuentra el Monasterio Cisterciense de Ntra Sra. De Vico fundado en 1456 por Fray López de Salinas.

Cuenta la leyenda*, hacia el siglo X había en este vicus (poblado rural) una colonia de musulmanes gobernada por un kan. Un día, se le apareció la Virgen y le pidió que se convirtiese al cristianismo y que construyese en aquel lugar un santuario para darle culto.”*

En la zona hubo ermitaños y la imagen de la Virgen de Vico es románica, siendo el primer manuscrito que cita el santuario del siglo XIII.

Los restos más antiguos conservados en el monasterio son las ruinas de la iglesia y las dependencias conventuales, que rodean un claustro de dos plantas con patio central. La iglesia, siglos XVI al XVIII, es de una sola nave y su sacristía estuvo ubicada en el espacio que ha sido habilitado como Museo. En ella conviven el estilo gótico tardío, el renacimiento y el barroco. Casi todo fue reconstruido y rehabilitado en los siglos XIX y XX por lo que el aspecto exterior del conjunto es moderno.

Desde su fundación y hasta la desamortización de 1836 el monasterio de Vico fue un convento franciscano. Tras años de saqueos y deterioro en 1844 el político Salustiano de Olózaga compra el edificio y lo convierte en residencia palaciega. Su nieta, en 1953, lo devolverá a los franciscanos, quienes establecen un seminario.

En la actualidad es habitado por una comunidad de la Orden Cisterciense de la Estrecha Observancia (Trapenses). Se trata de una Orden Religiosa de la Iglesia Católica Romana de monjes y mojas que tiene sus orígenes en 1098.

#5 Monasterio de la Piedad en Casalarreina

El convento comenzó a construirse el 10 de abril de 1514 en estilo Gótico Isabelino y Renacentista Plateresco. Fruto de la decisión de un hermano bastardo de los Fernández de Velasco, Don Juan, que al tener sus hermanos aquí el Palacio, decide hacerse un Monasterio.

Cuenta con iglesia y claustro gótico de planta cuadrada y doble altura.

La iglesia fue consagrada el 13 de marzo de 1522, aprovechando la visita del papa electo Adriano VI, que pernoctó en Casalarreina en su camino hacia Roma.

El interior del templo es espacioso, pese a su única nave, y luminoso. En la nave y en las capillas laterales en forma de nicho y comunicadas entre sí se disponen otros retablos barrocos y un retablito plateresco. En el suelo de la nave, una losa de mármol perteneciente a Juan Fernández de Velasco proclama en un epitafio compuesto con letras doradas: “Oh Jesús, no mires mis males porque no olvides tu nombre”.

En la actualidad, es un cenobio de monjas Dominicas Contemplativas.

#6 Monasterio de la Estrella en San Asensio

En 1060, Sancho Garcés, rey de Pamplona, hizo donación de la ermita de Santa María de Ariceta a Nuño, obispo alavés de Armentia. Pocos años antes, según las crónicas, sucedió “el aparecimiento de la imagen de Nuestra Señora en una encina grabada con una estrella”.

La primigenia ermita de Aritzeta equidistaba de la encina del prodigio y de un manantial, que servía como fuente para alivio de peregrinos. Unos ermitaños cuidaban del conjunto hasta que hacia 1403, los monjes jerónimos del Monasterio burgalés de San Miguel del Monte se encargaron oficialmente de la custodia de la ermita por mandato de Juan de Guzmán, obispo de Calahorra y La Calzada. En 1410, los religiosos, provistos de bula pontificia, realizaron el traslado. Aritzeta sería el monasterio, y San Miguel serviría de granja y descanso.

El Santuario de Santa María de la Estrella, de estilo gótico y neogótico, comenzó su construcción en 1419 siendo su época de mayor esplendor los siglos XV y XVI.

Durante el siglo XIX sufrió un gran deterioro hasta que en el año 1951 Los Hermanos de las Escuelas Cristianas adquirieron el monasterio.

Desde 1997 alberga un Instituto de Enseñanza Secundaria.

#7 Monasterio de Santa María de San Salvador de Cañas

Esta Abadía Cisterciense es una de las primeras que se fundaron en España.

En la construcción de este monasterio se diferencian tres etapas, la románica de la que apenas quedan vestigios, la gótica que correspondería a parte de la iglesia y sala capitular, fechadas en la segunda mitad del siglo XIII, y la posterior al siglo XVI en la que se continúa la construcción de la nave central, quedando las dos laterales inconclusas.

La iglesia del monasterio sorprende por su gran luminosidad a través de sus grandes ventanales. El gran retablo renacentista fue mandado construir por la abadesa doña Leonor de Osorio hacia el 1523 a modo de tríptico que hasta 1975 estuvo en el prebisterio, encontrándose en la actualidad a los pies de la iglesia.

La portada de la sala capitular destaca por su singular belleza con sus tres arcos apuntados decorados con motivos vegetales. En su interior destaca el sepulcro de estilo gótico de comienzos del siglo XIV de la beata Doña Urraca López de Haro, hija de los fundadores, que vistió los hábitos desde muy joven llegando a ser la cuarta abadesa de la comunidad. Falleció el año 1262, conservándose su cuerpo incorrupto.

La abadía cuenta con dos museos: la Sala de Reliquias que contiene cuatro grupos de colecciones que van desde el año de la fundación del monasterio hasta el siglo XX; y el museo de la cilla o almacén, en el que se han instalado diversos retablos que existían en las iglesias, tallas, relieves y pinturas de singular interés.

La comunidad de monjas cistercienses habitan ininterrumpidamente el monasterio desde su fundación y se dedica al trabajo manual y a la oración. Decoran porcelana, elaboran dulces, confeccionan rosarios y tienen una pequeña hospedería.

Además de sus monasterios La Rioja cuenta con un rico patrimonio de castillos, ermitas, pueblos y catedrales por descubrir. Encuentra toda la información en nuestro blog y página web.

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